La Rana Gustavo cantaba que no es fácil ser verde. Pero el simpático teleñeco no contaba con las actuales tecnologías de fabricación inteligente que ayudan a optimizar las operaciones y aseguran mayor nivel de sostenibilidad.
Dado que la industria de la alimentación y las bebidas contribuye con un tercio de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y que representa más del 70 % de las extracciones anuales de agua dulce, optimizar el funcionamiento de las plantas es crucial para la sostenibilidad. Mejorando la eficiencia, reduciendo los residuos y aplicando prácticas sostenibles, las empresas pueden contribuir a impulsar operaciones de fabricación respetuosas con el medio ambiente y a conservar los recursos de agua dulce.
